INTEGRACIÓN SENSORIAL

columpioLa teoría de la integración sensorial se puede definir como la capacidad que posee el sistema nervioso central (S.N.C.) de interpretar y organizar las informaciones captadas por los diversos órganos sensoriales del cuerpo.  Dichas informaciones, recibidas por el cerebro, son analizadas y utilizadas para permitirnos entrar en contacto con nuestro ambiente y responder adecuadamente. Se trata más que de una técnica específica, de un enfoque terapéutico (Beaudry, 2004).

¿Cómo es que cuando comenzamos a experimentar una caída reaccionamos rápidamente, sin tan siquiera pensar en ello? ¿Cómo es que podemos montar en bicicleta sin pensar demasiado en lo que están haciendo nuestros pies, manos, ojos y oídos, y sin considerar cómo es que trabajan todos al unísono? ¿Qué es lo que nos permite aprender un nuevo paso de baile simplemente mirando a otros bailar y siguiendo sus pautas? Cuando nuestro sistema nervioso y nuestro cerebro trabajan juntos, podemos entrar en un diálogo con el ambiente. Es el funcionamiento del cerebro y el sistema nervioso trabajando en conjunto lo que nos permite experimentar y comunicarnos con nuestro mundo y participar en acciones tan simples como una sonrisa, o tan complicadas como un salto mortal doble hacia atrás desde un trampolín. Se trata del prayresoceso inconsciente por el cual “organizamos las sensaciones para usarlas” (Ayres, 2006).

(Para conocer la obra de la Dra. Ayres proponemos: verla en acción, una 
revisión actualizada, un artículo de la terapeuta Beaudry sobre la figura de Ayres)

Una integración sensorial eficiente le da significado a nuestras experiencias al permitirnos sintonizar la información relevante y desestimar o filtrar la que no es importante. Nos permite responder al mundo que nos rodea con propósito y exitosamente, con lo que llamamos una respuesta adaptativa (Ayres, 2006).

A medida que el ambiente nos ofrece estímulos sensoriales, aprendemos cuáles de esos estímulos nos hacen sentir bien, cuál es el tipo de información sensorial con el que necesitamos sintonizarnos, y cuál necesitamos filtrar. Este proceso es necesario para alcanzar un estado de alerta que sea organizador, calmante, y por lo tanto regulador (Greenspan & Wieder, 2006).

(Más informació
n sobre estos autores en español, una entrada comentado su terapia floor time, un artículo centrado en atención temprana que refiere a los autores citados)

Los niños y adultos que sufren de dificultades de integración sensorial carecen de un procesamiento eficiente de la información sensorial, tienen dificultades para responder a sus ambientes de manera adaptativa, y les cuesta mucho pasar
a un estado de alerta más regulado. Como todos tenemos un perfil sensorial único, nuestras experiencias son solamente nuestras.

Es importante tener esto presente cuando pensamos en personas que tienen dificultades para procesar e integrar información sensorial. Lo que uno registra como placentero, puede no ser placentero para todos los demás; lo que nos molesta, no necesariamente molesta a los otros; y lo que nos ayuda a mantenernos regulados, no necesariamente funciona para otras personas. En definitiva, es imposible experimentar el mundo de la misma manera que otra persona.

Por lo tanto, como familiares y profesionales que trabajamos con niños, es de vital importancia conocer en profundidad esas diferencias para promover los apoyos más efectivos y la más alta calidad de cuidados para cada niño.

Referencias:

Beaudry, I, 2004. El enfoque de la teoría de la integración sensorial: fundamentos básicos, Boletín Informativo – Asociación Española de Terapeutas Formados en el Concepto Bobath, nº 14, 7-8.

Megan Carrick, 2010. Integración sensorial: una mirada practica a la teoría y modelo de intervención, revista The Autism File USA número 34, 2010 www.autismfile.com

 Lucía López Moreno. Terapeuta ocupacional.

 

 

 

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