Tartamudez: recomendaciones a padres

niño telefono tartamudez

Tartamudez: ¿cuándo comenzar a preocuparnos?

A partir de los 6-7 años, los niños se hacen conscientes, comienza la vergüenza, el sentirse incómodo entre sus compañeros de clase o familiares, aumenta la ansiedad en situaciones desconocidas, etc. A partir de esta edad, la tartamudez puede quedar establecida debido a la consciencia sobre su problema, por ello es importante darle confianza para fortalecer su autoestima, mantener una escucha activa y disminuir la ansiedad desde casa y desde el punto de vista profesional.
tartamudos famosos - tartamudez

“La tartamudez no te hace ser menos inteligente”

Grandes genios como Isaac Newton o James Maxwell eran tartamudos. Nada les impidió llegar a donde quisieron llegar.

 

 

 

 

 

RECOMENDACIONES A PADRES

Cuando escuchemos a nuestros hijos tartamudear, es importante:

  • No angustiarse por la forma en cómo habla. Los niños captan rápidamente los estados de ánimo. Mantenga el contacto visual, de manera natural, mientras le hable.

 

  • Escuche pacientemente lo que le cuente y no cómo lo cuenta. Evite completar las ideas o frases que quiere transmitirle. Deje que lo haga sin interrumpirle.

 

  • Después de que ella termine, espere unos segundos para responder y hágalo despacio, ya que ayuda a calmar y a aliviar la tensión. Use algunas de las palabras que su hijo/a empleó. Por ejemplo, si dijo “m-m-m-mira una n-n-niña”, usted contestará, lenta y relajadamente, “¡ah, sí! Es una niña ¡Qué guapa es!”

 

  • Disponga de, por lo menos, cinco minutos diarios para hablar con su hijo/a de manera fácil, con un habla lenta, relajada y sin prisas ni tensiones. Exprésele que lo ama, lo valora y disfruta el tiempo que está con él/ella, sobre todo ante la llegada de algún acontecimiento nuevo, como un bebé, cambio de domicilio, etc.

 

  • Rehúse el “dile a” ya que le exponemos al lenguaje sin que sea de forma espontánea. El niño/a intervendrá en la conversación cuando desee. No exponer a hablar forzadamente frente a amigos, parientes, vecinos, etc. o que lea en voz alta o recite.

 

  • Evite decir “repítelo otra vez” “habla más lento” “respira, coge aire” “párate”. No trate de cambiar la forma en que habla o pronuncia sonidos y/o palabras.

 

  • Intentar mantener en la casa un ritmo de vida relajado y pausado, creando hábitos y rutinas que sean agradables y fáciles de llevar.

 

Laura Ibáñez Ruiz. Logopeda

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